miércoles, noviembre 07, 2012

Poema XXVII

XXVII
 Para mí tus ojos van languideciendo
 A distancias kilométricas
 Como un barco por el mar…
 Los pañuelos flamean
 Por tu aventura,
 Desventurados nosotros sin ti…
 Horizontes nuevos surcarás…
Lágrimas de mis ojos saldrán al pensar en ti;
Ya no estás… 
Te ves difuminada
Como un haz esquizofrénico y frenético.
Imágenes vienen a mí…
 Recuerdos tuyos, sólo tuyos,
Risas explosivas y fervorosas…
Clamor de multitudes,
 Libertinaje vespertino…
El antes olvidado, el después apiadado
 Libertad vespertina…
Por fin libertad.

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